martes 26 de mayo de 2009

El líder humanista

ESADE Alumni en Madrid celebró el pasado jueves su tercera jornada anual. En esta ocasión tuvo como invitado a Luis Rojas Marcos, quien sedujo al auditorio con una conferencia sobre Liderazgo y motivación en tiempos de crisis. El profesor de Psiquiatría de la New York University desplegó un discurso optimista, donde incidió en las emociones y en los valores humanos.
Considera Rojas Marcos que, afortunadamente, la mayor parte de las personas superan episodios adversos y crisis prolongadas. Y todo ello gracias a la Resiliencia, un término que sirve para definir la virtud de encajar un impacto y no doblarse, adaptarse y volver al estado anterior a ese incidente. En este contexto, el líder será aquel que tiene la capacidad de extraer de la gente esas cualidades que le hacen solventar una situación complicada. Cualidades que, como explica Rojas Marcos, estás estudiadas y que pasa a enumerar a continuación:

1. Las personas con relaciones afectivas superar mejor las adversidades, como es el caso de la gente identificada con un grupo.

2. Las funciones ejecutivas, en el sentido de ser conscientes de que nuestras acciones tienen consecuencias, lo que nos lleva a practicar el autocontrol o la regulación de las emociones.

3. Tener el centro de control en nuestro interior, lo que implicar asumir que salvarse depende de uno mismo.

4. Pensamiento positivo. “Está demostrado que el optimista es más realista que el pesimista, pues este último sólo se fija en lo negativo de un problema, mientras que el primero tiende a analizar todos los ángulos de la situación”.

5. Una autoestima razonable.

6. Motivos para vivir.

A partir de aquí, el líder ideal será aquel que saque de la gente esas seis cualidades. “Pero no sólo eso, ya que ha de comunicar su mensaje con honestidad y de forma que conecte con la afectividad de su público”. Ahora bien, “todas esas personas han de contar con motivos para sobrevivir, porque de lo contrario es muy posible que no superen la crisis”.

Nos encontramos, sin duda, con una visión del liderazgo distinta, donde el líder no busca el desarrollo de estrategias revolucionarias para salvar a su colectivo o empresa. Se trata de un líder cuya prioridad radica en atender las emociones de su equipo. Algo tan sencillo como esto, pero a la vez tan complejo.

Ahora que tanto se habla de la recuperación de valores como la honestidad o la sinceridad para enfrentarse a la crisis, esta concepción del liderazgo es más necesaria que nunca. Y Luis Rojas Marcos es el primer ejemplo de ello.

2 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo Claudio. El líder es humano al fin y al cabo.
    Un saludo

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  2. Gracias por tu comentario
    Es que creo que sería bueno enfocar el liderazgo desde puntos de vista alternativos; y ya que tanto se habla de recuperar valores que se habían perdido -o maltratado- en los últimos años, creo que ahora es el momento de demostrar la importancia de esos valores en un escenario tan complicado. Eso sí, siempre que vengan acompañados de políticas económicas coherentes y decisiones empresariales inteligentes...
    Un saludo

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